jueves, 2 de abril de 2020


GOYEGAL
Año II N° 14                                 
Abril de 2020

Texto: Alicia Grela Vázquez
Imagen: Elsa Sposaro

 Antón Villar Ponte




SUMARIO

El pan y el vino
Antón Villar Ponte



EL PAN Y EL VINO
Don Ramón era el cura de la parroquia que instruía a los niños de la aldea para que se acercasen bien preparados a su primera comunión. En sus clases de catequesis incluía un relato, que presentaba como parte de la historia local y que, con otras narraciones, integraba un corpus mitológico popular.
Nos contaba que, comenzado el segundo milenio, sin que hubiese ocurrido el tan anunciado como temido “fin del mundo”, la gente intentó volver a sus actividades cotidianas y a las preocupaciones seculares.
En lo alto del monte vivía un paisano solitario, apodado “Santo” (y de pequeño “Santín”) y que probablemente en la pila bautismal obtuviera como nombre “Santiago”. Era él un buen cristiano, de profundas creencias religiosas.
En un muy frío día invernal, en medio de una tormenta de viento y nieve, decidió subir hasta el monasterio. Éste se emplazaba en una sobria y noble construcción románica, a gran distancia y para peor, cuesta arriba de la casa del rústico santón.
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Monasterio de San Pedro - Soandres

A pesar de todo, atravesando la fraga y herido por las agujas heladas que se posaban en las matas y colgaban de las ramas de los árboles, consiguió llegar. Tras acceder al sacro recinto, encontró a un fraile celebrando la misa.
El monje no era una persona de mucha fe y viendo sólo superficialmente a aquel viejecito astroso, cubierto de escarcha y aterido, que se apoyaba en el comulgatorio, pensó para sus adentros sin caridad ninguna:
 “¡Tanto sacrificio, total para un pedazo de pan y un poco de vino!”...” ¡Hay que estar loco para salir de casa con este mal tiempo!”...” ¡Con lo bien que estaría en su hogar, protegido del temporal, arrimado a un buen fuego!”
Nuestro piadoso catequista agregaba, a modo de crítica, que el tonsurado lejos estaba del espíritu que en los libros medievales supo combinar la caballería y la religión, en torno al Santo Grial. Este recipiente sirvió para instituir la eucaristía como sacramento y se constituyó en icono disparador de infinitas fantasías, a partir de la Última Cena de Jesús con los Apóstoles.

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La Última Cena - Leonardo da Vinci

Después de dicho esto siguió con la descripción y el relato que había interrumpido. El monje, alejándose del hostiario, debía elevar en ese preciso momento los objetos de culto para su consagración. Tenía que efectuarse la transustanciación eucarística. Pero el oficiante, en medio del recinto, ante el altar, quedó paralizado de asombro.
Es que él vio en sus propias manos ¡el pan convertido en carne y el vino, en sangre! Eso no era de manera simbólica, no una forma literaria, sino absolutamente real, visible, tangible y ponderable. Y, como si fuera poca esa maravilla, la imagen de la Virgen, que estaba a un lado del altar, (que se dice procedía del siglo XII) inclinó la cabeza y así es que aparece y se la puede ver aún hoy, con la mirada dirigida hacia abajo.

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Talla de la Virgen María

El párroco aseguraba que de esta leyenda nació la gran devoción al Milagro Santo del Monasterio de Soandres. También se refería a que en varias ocasiones quisieron llevar la reliquia para Compostela y otros sitios, pero nunca pudieron.
 La razón de esto, según se menta es que los bueyes que tiraban del carro que la cargaba, se detenían. Los animales no daban un paso. No se movían por mucho que los azuzaran o los castigaran. Es así que la escultura milagrosa quedó definitivamente en el lugar.

Nota
Ésta es sólo una de las leyendas del Monasterio, referidas a un hecho religioso y da pie a múltiples interpretaciones y posibilita la elaboración de muchas otras versiones originadas en otros lugares y tiempos diferentes. Así  es la construida en torno a la Virgen de Luján (en la provincia de Buenos Aires, Argentina) que, aunque estaba destinada para otro lugar, se quedó allí, constituyéndose en objeto de culto.
Hacia 1630 llegaron a la ciudad de Buenos Aires dos imágenes de arcilla de buena calidad, encargadas desde el virreinato del Río de la Plata y provenientes de Pernambuco (Brasil), para permitirle al cliente elegir una de ellas e instalarla en Córdoba del Tucumán.
Al hacer un alto en el camino, cerca del río Luján, no pudieron luego los bueyes mover la carreta cargada con ambas, como lo habían hecho hasta allí. Obligados por la fuerza de las circunstancias, dejaron una, la que impedía avanzar.
Pasado el tiempo, se construyó en las proximidades una capilla que dio origen a la ciudad, que es meta de las peregrinaciones anuales dedicadas a la Virgen en su festividad del ocho de mayo.  
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Virgen de Lujan

También pudo ser que aquellos relatos diesen lugar a otros, por las numerosas superposiciones de mutantes tradiciones orales, de ritos paganos (celtas y romanos) con otros provenientes del cristianismo y otras creencias. Componentes mágicos y religiosos generaron, a lo largo del tiempo, una fusión, trasposición e hibridación de elementos, que juntos enriquecieron la cultura derivada de ese largo proceso de reelaboración.

 Antón Villar Ponte


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Antón Villar Ponte

Antón Villar Ponte, que también fue conocido como Antón Vilar Ponte, nació en Vivero, Lugo, España en 1881. Fue un político y periodista español que escribió en idioma gallego. Fue también uno de los principales líderes del galleguismo del período correspondiente a la preguerra.

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Antón Villar Ponte

Antón Villar Ponte fue hijo de Melchora Ponte y Ponancio Villar. Cursó el bachillerato en el Instituto de Lugo y la carrera de Farmacia en la Universidad de Santiago de Compostela. Ejerció por un período muy breve su profesión en Foz, Lugo. Allí comenzó con colaboraciones, antes de ir a Madrid para trabajar como periodista. 

Antón Villar Ponte

Antón Villar Ponte migró a Cuba, donde permaneció varios años en  La Habana  y  Camagüey dedicado al periodismo. En 1916 regresó a Galicia y comenzó a trabajar como redactor en La Voz de Galicia. Ese mismo año lideró la fundación de las Irmandades da Fala, con la primera de ellas en La Coruña y se encargó del periódico A Nosa Terra, su órgano de expresión. 

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Antón Villar Ponte – Maside


Antón Villar Ponte con el destacado político republicano Santiago Casares Quiroga, tomó parte de la Organización Republicana Gallega Autónoma (ORGA), en 1929. Ha sido considerado como el representante más destacado del sector galleguista del partido, en abierta oposición a la dictadura de Primo de Rivera.

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Miguel Primo de Rivera 


A lo largo de su carrera Antón Villar Ponte colaboró en varios periódicos y revistas:  GerminalLa Voz de GaliciaNósEl Pueblo GallegoEl NoroesteGalicia. Diario de Vigo,  Alborada  de  Pontevedra,  Alborada de Monforte de Lemos, ClaridadO IrmandiñoMi TierraEl Agrario BarcalésFaro VillalbésSerEl MomentoEl Heraldo Gallego o Céltiga.


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En 1931, tras la proclamación de la Segunda República, Antón Villar Ponte fue elegido diputado en Cortes Constituyentes​ por la ORGA, que abandonó en 1934 y se incorporó en el Partido Galeguista, por el que figuró en la lista del Frente Popular y fue electo diputado en 1936. No llegó a tomar posesión de la banca, pues murió en ese año.

La Segunda República Española 



Las contribuciones de  Antón Villar Ponte  han sido variadas  en los distintos géneros  literarios. El teatro y la poesía alternaron en sus escritos con los informes periodísticos de corte social y político.  En todos su base fue la que le proporcionó el pueblo gallego, sus tradiciones y padecimientos.

O PRIMEIRO ANTÓN VILLAR PONTE - ÍNSUA LÓPEZ. EMILIO XOSÉ Y NUEVO CAL. CARLOS . DEDICATORIA AUTOR (Libros de Segunda Mano (posteriores a 1936) - Literatura - Ensayo)


Antón Villar Ponte  ofreció su propia visión del nacionalismo gallego.   Defendió la  construcción de los sistemas políticos desde la racionalidad y al servicio de las personas, que consideró de forma individual y no como entes abstractos (contrariamente a lo que defendían otros contemporáneos suyos designados como culturalistas).


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Antón Villar Ponte  ofreció su perspectiva republicana, nacional y regionalista en la obra teatral en un solo acto Do caciquismo: A patria do Labrego, de 1905, que fue ambientada en una aldea gallega. Presentó en la primera escena a Rosa y el tío Xan como protagonistas de los hechos narrados y representados.

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Igualmente, Antón Villar Ponte  prescindió de  la pasión y apeló a la racionalidad. Sus razonamientos, en principio críticos con el nacionalismo gallego, lo utilizó también contra esa misma ideología  española: ¿Incondicionales de España? La incondicionalidad es esclavitud. La  incondicionalidad aún no se da en el sentido natural para que pueda darse en el sentido político. 

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Condicional es lo  más respetable de la vida: la relación entre el país y los hijos, dentro de la familia. ¿Cómo pueden existir tontos que hablen de la santa incondicionalidad a un Estado, siempre cosa artificiosa y mutable

Antón Villar Ponte  en colaboración con Ramón Cabanillas elaboró su gran obra hisórica en verso: O Mariscal, de 1926. En ella tomaron un episodio del fin de la Edad Media en que los Reyes Católicos vencieron a los señores feudales y dieron comienzo a la Modernidad. El trabajo tuvo muchas ediciones y fue ilustrada por Álvaro Cebreiro.    


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Antón Villar Ponte  en su tragedia histórica O Mariscal cuenta la derrota sufrida por el caudillo gallego que fuera derrotado por las huestes de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, que señaló el comienzo del imperio y el sometimiento de Galicia y sus paisanos, que no se resignaron y permanecieron insumisos.
   
  
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Entre los Ensayos de Antón Villar Ponte están: Nacionalismo gallego. Nuestra afirmación regional, de 1916;  Os nosos valores, de 1920. Conferencia en la Sociedad Económica de Santiago, publicada en A Nosa Terra, Nº 120;  Do cosmopolitismo, do universalismo e da mansedume galega, de 1921, trabajo en la Oliva de Vigo, A Nosa Terra Nº 139; O sentimiento liberal na Galiza, discurso de ingreso en la RAG en 1934.

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El teatro de Antón Villar Ponte además incluyó: Entre dous abismo, de 1920. Una Farsa granguiñolesca en un paso hecha al correr de la pluma; Nouturnio de medo e morte, bárbara anécdota realista en dos tiempos, de 1935; Da emigración: Almas mortas: novela dialogada cómico tráxica en tres estancias, 1922.

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Antón Villar Ponte incluyó en sus producciones: Teatro galego: tríptigo, en Nós, de1928; Incluyó: Do caciquismo: a patria do labregoDa emigración: almas mortas y Da superstición: entre dous abismos; Os evanxeos da risa absoluta: anunciación do antiquixote, con Ilustraciones de Castelao, en Nós, de 1934.

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Iustración – Castelao

Antón Villar Ponte sumó: Nouturnio de medo e morte, bárbara anécdota realista en dous tempos, en Nós, de 1935 y A festa da malla. Ed. de Dolores Vilavedra et al. Col. Os libros do Centro Dramático Galego, del año 1997.

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domingo, 1 de marzo de 2020



GOYEGAL

Año II N° 14                                  
Marzo de 2020

Texto: Alicia Grela Vázquez
Imagen: Elsa Sposaro


SUMARIO

El duende  burlado
Ramon Cabanillas Enriquez


El duende  burlado

Al volver a mi pueblo natal, rutas aéreas y carreteras mediante, intenté el reencuentro con familiares y vecinos, cosa que logré exitosamente. Con algunos de ellos recorrí los lugares que ya no me era posible reconocer por lo mucho que habían cambiado desde que los hube de dejar. La vida aldeana era otra. Y su entorno: el medio silvestre, estaba muy humanizado.


Sin embargo, una casa rural había permanecido como la recordaba. En ella había vivido en aquellos tiempos una pareja que tenía una pequeña hija, de pocos años, según mi gente me refirió. 
  

Me dijeron que, cuando el hombre murió, ellas dos quedaron desamparadas. Los míos me explicaron la razón de lo sucedido, justificando la inercia y la resistencia a las mejoras en el inmueble, en una versión que, oída por mí, una inmigrante de la diáspora criada en un ámbito urbano, sonó curiosamente atrevida, aunque más tarde conocí otras más pícaras aún. 

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Es sabido que Galicia tiene una tradición poblada por seres míticos. Algunos son  duendes. El trasno es uno de ellos. Viste de rojo. Es moreno de piel, barbado, inquieto y saltarín, pese a ser rengo. Es de hábitos nocturnos. Si entra en una casa, hace travesuras (tira los platos, revuelve la ropa o apaga la chimenea). Pero, si se mete en la cuadra, asusta al ganado.  Claro que, por el día desaparece.


Volviendo, tras la aclaración, al relato que entonces me hicieron, el trasno burlón, sabiendo que las mujeres estaban solas en la casa, iba todas las noches a golpearles la puerta. 
- ¿Quién es? Preguntó la madre.

- Soy el trasno. Respondió el muy díscolo. 

La señora comenzó a pronunciar repetidamente las divinas palabras de las santas oraciones del devocionario cristiano, porque sabía que esa era la única fórmula adecuada para la emergencia y evitar con ellas que el travieso llamase nuevamente para entrar.

Campesina gallega rezando – Francisco Llorens


- “Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea nombre”... y “Dios te salve María”... Rezaba temerosa.

El duende, al oír esas oraciones, no entraba. Tenía que volver otro día. Esta penosa rutina  se reiteraba todos los días, (o peor aún, todas las noches), pues ni el duende cejaba en su propósito, ni las dos mujeres, madre e hija, podían descansar tranquilas, sino rezando y rezando, pidiendo ayuda para que el duende dejara de molestarlas.

Hasta que un buen día cocieron un bollo de pan, puesto que tenían un horno en su casa, y  ofrecieron darlo (como promesa) al primer indigente que pasara, por ver si se sacaban de encima, de una vez por todas, a aquella tortura del duende travieso. 


Había entonces, según cuentan, la creencia de que una tercera persona, (en este caso, la limosnera), que llamara a la puerta, podría interceder para persuadir al duende, para que no siguiera molestando a la viuda y su hija.

   
La pordiosera arrodillada - Picasso

Cuando llegó una pobre pordiosera pidiendo, le dieron el bollo y ella dijo: 
- ¡Oh, Dios! ¡No puede ser! ¡Tanta limosna es mucha caridad! 
- Pues no, de ningún modo. Debes aceptarla. Tengo una promesa hecha: dar una ofrenda a la primera persona necesitada que pasara por delante de mi puerta. A ella le daría el pan. Te correspondió a ti. ¿Cómo no vas a aceptar este beneficio de mi parte?

- Bueno, entonces, ¿qué motivó la dádiva?

Ella le contó que desde que el hombre de la familia había muerto, el duende iba tras ellas, acosándolas todas las noches, golpeando su puerta, sin salir de allí. Por eso ambas pasaban las horas rezando. Ese permanente acoso era una penitencia, un castigo.

- Hay que parar con eso. Yo voy a ponerle fin. Lo he de sacar de este hogar, pero para eso tendrás, a cambio, que darme posada. 

- Eso no es un problema. Aquí, lugar es lo que sobra. 

- Habrás de dejarme lana para cardar e hilar y leña para mantener vivo el fuego en el hogar, porque no puedo dormir o ir a la cama hasta lograr expulsarlo definitivamente. 



La primera noche a la curadora de ese mal se le fue pasando en la rueca en cardar, hilar y calentarse junto a la chimenea. Cuando a las tantas vino el trasno y golpeó la puerta, ella preguntó:

- ¿Quién es?

- El Trasno. ¿Puedo entrar?

- Sí, pasa, que afuera hace mucho frío. ¡Caliéntate y quítatelo cerca del fuego!

Finalmente el trasno entró en calor. Entonces le dijo a la pobre: 

- ¿Y ahora qué recompensa me vas a pedir? ¿Qué quieres que te haga?

- Ahora, ya que lo dices, sóplame en esta llaga que tengo aquí detrás, hasta que se me cure y se cierre.  Me duele mucho.




El trasno obedeció. Y mientras soplaba, le miraba las piernas y le vio todo. Pasaban las horas y la astuta paciente tan sólo arrojaba más leña para mantener el fuego y caldeada la estancia. Pero el duende comenzó a cansarse. 

- La indigente le preguntó: ¿Qué? ¿Cómo van las cosas? 

- Van…pero no veo que se cierre la herida. 

- Sopla bien, que van llegando las luces del día y no hay tiempo que perder. 

- No, no, no. Me marcho.  Me voy, que esta llaga no se cierra y se abre otra.

- Bueno, pero si te vas hoy, no vuelvas nunca, porque no me curaste la llaguita que tanto me atormenta.  No has cumplido con tu deber. ¡Eres un trasno ingrato! 

- ¡Cúrate como puedas y no cuentes más conmigo! ¡Como si no tuviera yo otras cosas más interesantes que hacer!

Y así fue que, por haber sido tan groseramente burlado, no volvió a llamar a la puerta de esa casa.

Al terminar esta relación de mis paisanos, comprendí porqué a mi primo, que era travieso, inquieto y burlón, de niño le llamaban “trasno” y a mí, que solía andar de rojo y sola por los caminos, senderos y bosques, me decían que era como un trasno.

 Ramón Cabanillas  Enríquez

Ramón Cabanillas Enríquez  nació en Cambados en 1876. Moncho para los amigos, fue un poeta español que escribió en lengua gallega. Fue el enlace entre el Rexurdimento y la Modernidad literaria del siglo XX. Se lo  encuadró en una generación intermedia, la Xeración Antre Dous Séculos (generación entre dos siglos), y un como miembro surgido de las Irmandades da Fala.

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Ramón Cabanillas

Tras abandonar la carrera eclesiástica en Santiago de Compostela, Ramón Cabanillas Enríquez  regresó a su lugar natal. Allí trabajó como funcionario del Ayuntamiento. A los treinta y cuatro (34) años emigró a Cuba, donde residió entre 1910 y 1915. Basilio Álvarez, lo sumó a la causa agrarista. Xosé Fontenla Leal fue clave para escribir en gallego. En La Habana publicó No desterro (1913) y Vento mareiro (1915).
Ramón Cabanillas Enríquez - Vento mareiro 



Al volver a Galicia, Ramón Cabanillas Enríquez  trabajó en varios ayuntamientos y continuó la lucha agrarista. Su compromiso con el proyecto de las Irmandades da Fala lo llevó a colaborar en A Nosa Terra, se convirtió en la voz lírica del movimiento. Inicialmente estuvo próximo a posturas tradicionalistas. Y enseguida compartió las tesis irracionalistas de Vicente Risco, cuyo proyecto estético y cultural influiría decididamente en su producción posterior.
Exposición de Xabier Varela - Retratos inspirados na novela O porco de pé de Vicente Risco 



Ramón Cabanillas  fue aclamado como Poeta da Raza. Utilizó sus poemas al servicio del galleguismo. Abandonó los ecos intimistas de su poesía en Da terra asoballada (De la tierra avasallada), publicada en 1917. La segunda edición de 1926 sólo reprodujo cuatro poemas de la anterior, con sentido social y crítico. En La Habana sus Poemarios conservaron la actitud educadora en las posteriores publicaciones. 

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              Resultado de imagen para Terra asoballada              Imagen relacionada     Da terra asoballada

Ramón Cabanillas   pretendió concienciar al pueblo y acercarlo al nacionalismo. Con estos mismos objetivos escribió el drama A man de Santiña en 1921, a instancias de Antón Villar Ponte. En colaboración con él compuso en 1926 la tragedia histórica O mariscal, sobre la ejecución de Pedro Pardo de Cela por parte de los Reyes Católicos a las puertas de la Catedral de Mondoñedo, presentada como la venganza del poder central castellano contra los señores feudales gallegos. 

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NOS - VOLUME XXII

En 1926 se publicó Na noite estrelecida, en el cual Ramón Cabanillas  siguió las teorías de Risco, y reelaboró los mitos del ciclo artúrico que funcionaron como símbolos productivos. El poemario fue considerado aún por el mismo como el punto culminante de su obra, algo en lo que concordaría con  buena parte de la crítica posterior.

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Ramón Cabanillas  se caracterizó por su depurado lenguaje de y su preocupación formal Modernista, que el poeta galleguizó y puso al servicio de un proyecto de exaltación mítica y patriótica. El ciclo artúrico funcionó como referente para los nuevos caballeros del Santo Grial, el de las Irmandades da Fala. Ya en 1927, recuperó el lirismo intimista en A rosa de cen follas, con ecos de Rosalía de Castro.

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En 1920 fue elegido miembro de la Real Academia Gallega. Para su ingreso leyó A saudade nos poetas galegos (La tristeza en los poetas gallegos). En 1929 ingresaría en la Real Academia Española con un ensayo sobre Eduardo Pondal. Se instalado en Madrid desde su incorporación en esa institución y  atravesó un período de silencio hasta fines de los años cuarenta con la publicación de Camiños no tempo (Caminos en el tiempo). 
CAMIÑOS NO TEMPO: CABANILLAS, Ramón

Ramón Cabanillas  comenzó una nueva etapa en que publicó Antífona da Cantiga, en 1951; Da miña zanfona, en 1954; Versos de alleas terras e tempos idos, en 1954 y Samos, en 1958, su último libro publicado en vida. Falleció en Cambados en 1959. Sus restos mortales fueron depositados en la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval, en el Panteón de Galegos Ilustres, en Santiago de Compostela.  
  
                       Antifona da cantiga: Cabanillas, Ramón                              Resultado de imagen para Versos de alleas terras e tempos idos
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Santo Domingo de Bonaval

Las características generales de la obra literaria de  Ramón Cabanillas  son muy distintivas. Él fue calificado por sus compañeros generacionales como el Poeta da Raza (Poeta de la raza) y valorado como el legítimo sucesor de Rosalía de Castro, Eduardo Pondal y Curros Enríquez. Tuvo reconocimiento popular y académico. 
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Ramón Cabanillas  condujo a la poesía en gallego hacia la Modernidad. Su obra fue considerada desde los primeros momentos dentro del canon de la Literatura gallega. Aunque en sus comienzos adoptó un tono radical en el contexto de las luchas agrarias de la década del  10, terminó por alinearse en el sector más conservador y menos político de las Irmandades, el Grupo Nós

El tradicionalismo de Ramón Cabanillas  se observó en su religiosidad, su concepción ruralista y su escepticismo crítico ante cualquier sistema de gobierno, sin distinción ideológica entre ellos. Fue seguidor del Esteticismo ideológico de Vicente Risco, como su poesía lo expresó. Siguió el culturalismo de aquél, por el que buscó símbolos aglutinantes de la conciencia nacional en el pasado mítico.

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La crítica señaló como elementos básicos de la obra literaria de Ramón Cabanillas: la tradición clásica grecorromana (Versos de alleas terras e tempos idos, Paráfrasis galegas, de 1955 y Samos de 1958)); la tradición folclórica gallega (Antífona da cantiga, de 1951); los maestros del Rexurdimento (Rosalía, Pondal y Curros); y, especialmente, el Romanticismo tardío y el Simbolismo y Postsimbolismo.
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En el contexto de la Literatura gallega, la aproximación original de Ramón Cabanillas al Modernismo fue propiciada por su estancia en Cuba entre 1910 y 1915. Eso fue sobre todo formal: la versatilidad métrica, contenidos (ambientación, exotismo, sensualidad, musicalidad, melancolía y preciosismo verbal). Pero se distanció en lo narrativo y léxico rural, su orientación ética y concientizadora.  


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Ramón Cabanilla



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R. Cabanillas - Néstor Dámaso del Pino


Además, una vez dentro de las Irmandades, Ramón Cabanillas se vio influido en los años veinte por el  saudosismo portugués. Esta saudade (nostalgia) se materializó en una mayor atención a los temas históricos, la mitología y el misticismo entre cristiano y panteísta. Su obra de madurez mostró influjos de William Butler Yeats, de la Irish Literary Society y de Alfred Tennyson.
  
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Alfred Tennyson

        Alfred, Lord Tennyson
                              William Butler Yeats                     

En la trayectoria literaria de Ramón Cabanillas tuvo cuatro fases: la etapa de formación o pregalleguista, la galleguista, la míticosaudosista y la de posguerra o mística. En cada una y en todas ellas fue construyendo su obra completa, que le mereció la distinción de la Real Academia Gallega,  que en su honor le consagró el Día de las Letras Gallegas.

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 Ramón Cabanillas Enríquez